Don Santiago y Doña Silveria Fañanás García se casaron en la iglesia de San Pablo de Zaragoza el 17 de julio de 1879 y fue un matrimonio de armonía perfecta que enriqueció incalculablemente la vida de Don Santiago. Tuvieron 7 hijos: Fe, Santiago, Enriqueta, Pabla, Jorja, Pilar y Luis.

Santiago Ramón y Cajal llegó a Barcelona en 1887 como catedrático de Histología Normal y Patológica. En aquella época, la Facultad de Medicina estaba en la calle del Carmen, en un edificio neoclásico diseñado por Ventura Rodríguez. Actualmente es la sede de la Real Academia de Medicina. Nace su quinta hija, Enriqueta.

El médico, pediatra y académico pelaire (gentilicio del pueblo Biescas en Huesca) Joaquín Callabed nos recuerda en La Vanguardia que el primer alojamiento de la familia fue un viejo edificio de la calle Riera Alta, y también vivió en la calle Notariado número 7. Cada año tenía un hijo y publicaba un libro. Era difícil encontrar una silla en la que sentarse, eran pocas y en ellas se depositaban libros y revistas. Su sueldo de catedrático era de sesenta duros al mes.

Cajal era un espíritu insatisfecho. Se consideraba pionero de una ciencia que se iniciaba, en la que casi todo se desconocía, comenzando por su posible alcance. Esta libertad individual, esa falta de ataduras a lo que se creía conocido y este deseo de superación, eran otros factores no aparentes pero decisivos.

Familia Cajal

RTVE. Biografía de Santiago Ramón y Cajal

José Mª Roca, uno de sus discípulos en su Recuerdo al maestro (1923) nos dice que se instaló en un pisito más que modesto del arrabal de la ciudad, en el que comenzaron a trabajar tres médicos jóvenes, sólo por el gusto de hacerlo. Roca nos hace una semblanza de la impresión que le causó su figura. Le describe como de “cara angulosa y pálida, estigma de su paludismo pretérito; calva prematura y barba rala y descuidada; mirada inteligente, escrutadora como un estilete; soberbia frente reveladora de fuerte mentalidad; poco o nada efusivo en su expresión y algo o muy arisco. Haciendo honor a su tierra, no conocía la ficción, siendo tan sectario de la sinceridad como enemigo de la hipocresía o de las malas acciones. Devoto de la soledad, es un contemplativo de la naturaleza en toda su inagotable y polimorfa belleza”.

Santiago Ramón y Cajal por los años de 1878 o 1879, enfermo todavía del paludismo contraído en Cuba.

“Trabajador impenitente, no solía perder el tiempo en conversaciones inútiles. Habla como escribe: claro, conciso y con gran corrección: no es unilateral como tantos sabios, antes al contrario, posee extensa cultura: políglota, filósofo, literato, dibujante, acuarelista y fotógrafo. Pertenecía a aquel tipo de médico predilecto de Letamendi que además de medicina sabe otras muchas cosas y bien sabidas”.

En el año 1891 expone la Ley de Polarización Dinámica de las Neuronas pero en ese mismo año fallece su hija Enriqueta en la calle Notariado, número siete, piso segundo.

Cajal, Enriqueta y el Tifus
Cajal, Enriqueta y el Tifus

Enriqueta fue víctima de la inexorable meningitis, contraída durante la convalecencia del sarampión. Porque en las grandes y húmedas urbes toda debilidad resulta peligrosa, a causa del perpetuo acecho del bacilo de la tuberculosis, suspendido en el polvo y en profusión sembrado por industriales desaprensivos en leches y carnes.

¡Pobre Enriqueta!… Su imagen pálida y doliente vive en mi memoria…

… Acaso en tan triste ocasión fue la angustia despertador soberano. Continuamente desvelado, y rendido de fatiga y de pena, di en la manía de embriagarme, durante las altas horas de la noche, con la luz del microscopio, a fin de adormecer mis crueles torturas. Y cierta noche aciaga, cuando las tinieblas comenzaban a abatirse sobre un ser inocente, brilló de repente en mi espíritu el resplandor de una nueva verdad… Pero no renovemos melancólicos recuerdos. Además, ¿a quién importan estas cosas?… Hombres somos, y por tanto el dolor físico y moral nos acecha de continuo. Sin contar con el tiempo, el terrible e inexorable enemigo de la vida.

Santiago Ramón y Cajal. Recuerdos de mi vida. Capítulo VII.

Y Santiago, su hijo mayor, padece una fiebre tifoidea grave, que afectó a su desarrollo mental y lesionó su corazón de tal forma que quince años después fue causa de su muerte. Como nos recuerda Joaquín Tenía gran semejanza con su padre, que había puesto en él grandes esperanzas.

Mi hijo mayor, que prometía ser mozo de entendimiento, cayó gravemente enfermo con una fiebre tifoidea, de cuyas resultas, además de paralizarse bastante su desarrollo mental, brotaron los gérmenes de la enfermedad cardíaca que le llevó, tres lustros después, al sepulcro.

Santiago Ramón y Cajal. Recuerdos de mi vida. Capítulo VII.

Volviendo al Tifus y la Fiebre Tifoidea son dos conjuntos de enfermedades infecciosas devastadoras distintas.

  • La enfermedad del Tifus la producen bacterias del género Rickettsia typhi transmitidas por las heces del piojo que durante la picadura se inoculan en la piel por rascado, también pueden llegar a ser portadores ácaros y garrapatas que portan diferentes aves y mamíferos. El tifus se caracteriza por fiebre alta recurrente, escalofríos, cefalea y exantema. La primera vacuna se realizó en el período entre las dos guerras mundiales.
  • La Fiebre Tifoidea es una enfermedad producida por Salmonella entérica y el mecanismo de contagio es fecal, oral, a través de agua y de alimentos contaminados con deyecciones. En la fase de bacteriemia (presencia de bacterias en el torrente sanguíneo) con fiebre se observa cefalea, estupor, roséola en el vientre, tumefacción de la mucosa nasal, lengua tostada, úlceras en el paladar y, a veces, hepatoesplenomegalia y diarrea. Durante la Segunda Guerra Mundial, Ralph Walter Graystone Wyckoff desarrolló una vacuna elaborada con células casi muertas. Actualmente hay tres vacunas contra la fiebre tifoidea recomendadas por la OMS.
Bacteria tifoidea
Una de las salas del Hospital Provincial de Madrid, visitada por alumnos de Medicina en 1912. © RAMÓN ALBA

Algunas curiosidades históricas de la mortalidad de estas dos enfermedades infecciosas:

  • Durante el cerco de Granada los cristianos perdieron 3.000 hombres en acciones del enemigo, pero 17.000 murieron por tifus.

  • La fiebre tifoidea también es la principal enfermedad sospechosa de devastar México en el siglo XVI tras la llegada de los españoles. Allí el bacilo de Eberth, Salmonella enterica, se habría cobrado 15 millones de vidas, el 80 % de la población.

  • Durante la retirada de Napoléon de Moscú en 1812, murieron más soldados franceses de tifus que por causa de los rusos.

  • En 1909 en Madrid se dio una epidemia de tifus exantemático, en la que murieron 567 personas de una población de más de 600.000 personas.

  • En el Frente Occidental durante la Primera Guerra Mundial la mortandad por tifus fue generalmente entre el 10 y el 40% de los soldados infectados y la enfermedad fue la mayor causa de muerte de quienes cuidaban a los enfermos.

  • En 1914 se dio una epidemia de tifus en Barcelona en la que enfermaron unas 25.000 y murieron 2.134 personas.

En 1909 el agua iniciaría su periplo municipal, con la oposición de propietarios de minas y de las compañías privadas que construían pozos y conducciones. Cinco años después, Barcelona se sumiría en el caos como consecuencia de la competición por el servicio entre la empresa municipal Aguas de Montcada y la privada SGAB.

*Pongámonos en situación: la Barcelona de aquella época era una urbe insalubre, sucia y anegada de basura. Las azoteas de los edificios albergaban palomares y ratas muertas. Como si de granjas se tratase, los ciudadanos alojaban también en sus terrazas jaulas de gallinas y conejos. En los patios criaban a los cerdos y las lecherías ubicadas en el núcleo urbano eran servidas por vacas aposentadas en establos contiguos, que eran parte también del paisaje ciudadano. Una parte de la población vivía en condiciones muy deficientes. **La Ley de Casas Baratas de 1911 *había intentado resolver este problema, generalizado en todo el país. Pero fue un intento en vano. (Más información: Teresa Amiguet en La Vanguardia).

  • En Vigo ese mismo año la epidemia de tifus mató a 994 personas de una población de 45.000.

  • En 1922, el **tifus endémico **tuvo un pico importante en el territorio soviético, con reporte de 25 a 30 millones de casos en la Unión Soviética.

Hoy traemos un estupendo artículo que muestra a Don Santiago, siempre preocupado por la Salud Pública, dando conformidad al nuevo aparato, lo último en tecnología para esterilizar el agua mediante ozono, y dejar el agua libre de todo germen perjudicial a la salud.

Barcelona 1914, fuentes, plaza del Padro, purificando las aguas contra la epidemia del tifus que asolaba la ciudad.

‘La guerra es una enfermedad como el Tifus’.

Antoine de Saint-Exupery.