Una reflexión sobre la condición humana.

El Arte siempre ha sido una consecuencia de tu evolución como ser humano.

Tras más de dos décadas desde la última exposición monográfica dedicada a Jaume Plensa en Madrid, Espacio Fundación Telefónica presenta una muestra que reúne quince obras del artista. La exposición ‘Jaume Plensa. Materia interior’ podrá verse en la planta tercera hasta el 4 de mayo de 2025. La muestra abarca más de 30 años de trayectoria del artista catalán, desde los primeros años noventa hasta la actualidad, y explora desde diferentes perspectivas la profunda reflexión sobre la condición humana que atraviesa toda su producción. A través de expresiones abstractas y conceptuales en sus primeras obras, y representaciones más figurativas y sensuales en sus trabajos más recientes, la selección de quince piezas se adentra en temas recurrentes de su universo artístico como la identidad, la fragilidad de la condición humana, lo efímero, la espiritualidad, el silencio, la comunicación o el lenguaje.

En palabra de Luis Prendes, director general de Fundación Telefónica “la obra de Plensa intenta pues construir valores, generar comunidad, esperanza y armonía para las comunidades en las que se asienta y conectar a las personas. Esta vocación de servicio, estos principios éticos y la idea de innovación y conexión humana está también en los valores de Telefónica. Nadie como Plensa podía representar el ADN de Telefónica en su centenario con una aspiración a construir un mundo mejor”.

El documental ¿Puedes oírme? (2020) de Pedro Ballesteros, acerca de su proceso creativo, su personalidad y su filosofía de trabajo, junto con una fotografía mural de su estudio titulada Paisaje de Jaume Plensa (2018) y la maqueta de Iris (2024), dan las primeras pinceladas de bienvenida a la exposición. Les siguen Self-Portrait, (72 kg) (1993) y los tres aguafuertes Self-Portrait I, II y III (1998), en los que el artista reúne datos de su peso corporal y su complexión física en un momento concreto de su vida, para generar con ello una metáfora sobre la identidad, la presencia física y la relación entre el cuerpo y el entorno. Conceptos que explora también en la serie escultórica Silence (2016) donde, a través de siete rostros femeninos dispuestos sobre vigas de madera, evoca la diversidad y las similitudes de la identidad humana, e invita a una reflexión sobre quiénes somos como individuos y como parte de una comunidad más amplia.

Siguiendo con las nociones de cuerpo e identidad, encontramos Love Sounds (1998), una instalación formada por cinco cabinas de alabastro en las que Plensa recrea el sonido de su flujo sanguíneo y anima así al visitante a descubrir el sonido de su propio cuerpo e Invisibles (2016), donde representa la metamorfosis del ser humano con tres rostros inacabados, hechos de mallas de acero, que permanecen suspendidos en el aire, atravesados por la luz y detenidos en el tiempo. A estos rostros se unen las icónicas esculturas femeninas de ojos cerrados, Maria (2018) y Rui Rui’s Words (2021), con las cuales el artista ahonda en la belleza y el mundo interior del ser humano, en una llamada a la contemplación y la introspección.

A principios de los años ochenta, su interés por el volumen y el espacio le llevan a explorar el trabajo del hierro con la técnica de la fundición, creando esculturas con cortes y dobleces. Más adelante, en 1986, suma nuevos materiales como el cristal y la resina, mientras incorpora nuevos juegos de luces y sonidos. Una de las constantes en la obra de Plensa es precisamente el protagonismo de los materiales empleados y su trabajo, a los que dota de nuevos significados para convertirlos en vehículos capaces de transformar el espacio que les rodea. Para Plensa, el material se convierte en un vehículo, según él, los verdaderos materiales de la escultura son las ideas. Un ejemplo de ello es La Neige Rouge (1991), donde el hierro fundido se transforma en luz y energía, liberándose de toda pesadez y opacidad, para conectar directamente con el espectador en una nueva relación espacial entre ambos.

Esta cualidad trasformadora que otorga a los materiales empleados tiene su eco en otro elemento fundamental de su repertorio artístico: el agua. Junto a su profunda vinculación a las nociones de vida, cambio y movimiento, Plensa recurre al agua como vehículo narrador en obras como Freud´s Children (2001-2002), una serie de esculturas que despliega por toda la sala, como si se tratara de islas diseminadas en el océano. Cada una está formada por manos o rostros fragmentados en contacto con el agua, mediante los cuales el artista evoca la psique humana fracturada, la miseria y el trauma, pero también el poder sanador y purificador que emana del agua. Y junto al agua, en numerosas ocasiones el sonido, que al igual que la luz, son elementos esenciales en su obra. En The secret heart (2014), un corazón pintado en bronce blanco que representa un homenaje al texto Das Geheimherz der Uhr (El corazón secreto del reloj) de Elias Canetti. Plensa acompaña la instalación de un reloj de voz con las voces de multitud de hombres y mujeres de la ciudad de Augsburgo, siguiendo el paso real de los segundos, minutos y horas.

El lenguaje, la comunicación y el uso de la palabra son otras de las temáticas que recorren el universo artístico de Plensa. Ejemplo de ello son Glückauf? (2004), una sucesión de cortinas de letras que recrean literalmente la Declaración de los Derechos Humanos de 1948 y que invitan al visitante a atravesarlas, envolviéndolo y transformando la noción abstracta del lenguaje en una obra tangible, táctil y de gran belleza poética; o Il suono del sangue parla la stessa lingua (2004), en la que el artista pone también el foco en la importancia del lenguaje y la palabra, como símbolos de la conexión humana. En este caso, un juego de luz, color y sonido cobra vida a través de una proyección de nube roja en la que se van entremezclando y desvaneciendo diferentes letras de los alfabetos del mundo.

Con su obra Lilliput (2012-2020), Plensa incide nuevamente en el lenguaje y la repetición —esta vez en forma de caos— mediante un entramado de nueve figuras y letras realizadas en bronce con acero inoxidable, cuerda y pintura, que dejan ver el espacio interior, donde las palabras tienen un significado abierto y son todavía pensamientos. Otra de las piezas más recientes que abordan esta temática del lenguaje es Iris (2024), símbolo del poder de la comunicación y la conexión humana; una obra creada y realizada por Jaume Plensa, como legado del Centenario de la compañía, que puede verse en Distrito Telefónica y cuya maqueta puede admirar el visitante en esta muestra. Según Luis Prendes “Iris actúa como un símbolo de nuestra visión de futuro, donde la tecnología y el arte se entrelazan para crear nuevas formas de conexión y entendimiento. Refuerza nuestro compromiso con el arte contemporáneo y la innovación. Iris añade una dimensión única a esta narrativa y es para nosotros un honor tenerla en nuestra Colección, junto a otros artistas de renombre como Juan Gris, Picasso, Tàpies, María Blanchard, por mencionar solo algunos autores que conforman está colección única”.

Y el silencio, entendido como una necesidad clave del ser humano, se manifiesta también aquí en piezas como Who are You? I-VIII (2016), ofreciendo una llamada a la introspección y la contemplación en un mundo ruidoso, donde ocho pequeñas figuras de bronce se tapan los órganos que representan los sentidos.

Reconocido como una de las voces más relevantes del panorama artístico actual, Plensa ha recibido numerosos galardones entre los que se cuentan el Premio Nacional de Artes Plásticas, el Premio Velázquez de las Artes Plásticas o la Medalla de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras otorgada por el Ministerio de Cultura francés.

Es conocido por sus esculturas monumentales y su uso innovador de materiales como el hierro, el vidrio, el acero inoxidable, el alabastro y la resina. Su obra forma parte de algunas de las colecciones más prestigiosas a nivel internacional y se expone regularmente en museos y espacios públicos de todo el mundo. El Palacio de Velázquez, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el Instituto Valenciano de Arte Moderno han albergado, en España, algunas de las anteriores exposiciones en torno al artista.

ACTIVIDADES PARALELAS A LA EXPOSICIÓN PÚBLICO GENERAL:

  • Visitas comentadas para particulares los miércoles y viernes a las 12h y a las 17h, y los sábados a las 12h con reserva previa en la web de Espacio Fundación Telefónica.

  • Visitas comentadas para grupos concertados (aforo limitado) con reserva previa por correo electrónico.

  • Visitas comentadas para grupos concertados de colectivos con necesidades especiales (aforo limitado) con reserva previa por correo electrónico y también a través de la plataforma ACERCA CULTURA.

FAMILIAS: Talleres para familias con menores de 6 a 12 años los sábados y/o domingos de 11:30h a 13:30h a partir de enero de 2025.

PÚBLICO ESCOLAR: Visitas comentadas de martes a viernes a partir de las 10h para escolares de todas las etapas educativas.

PARA SABER MÁS: Todas nuestras exposiciones cuentan con una serie de recursos de apoyo a la visita y los contenidos de la exposición: la guía de la exposición, que cuenta con una versión en lectura fácil, ambas disponibles para su descarga en la propia sala de exposiciones y en https://espacio.fundaciontelefonica.com/descargas/, así como la audioguía de la exposición, en español e inglés, accesible desde cualquier dispositivo móvil con conexión a internet. Más información sobre la programación paralela a la exposición, recursos y reservas de actividades en: https://espacio.fundaciontelefonica.com/