Belén Yuste y Sonnia L. Rivas-Caballero

En marco del *Año Cajal, *hemos participado en numerosos homenajes dedicados a Santiago Ramón y Cajal, la mayoría científicos, y nos alegramos de haber contribuido a difundir su vida y su obra con nuestra biografía *Descubriendo a Cajal *y el cuento ¡Viva Cajal!

Concierto MadridConcierto homenaje a Cajal

Ciclo Musical Santiago Ramón y Cajal. Orquesta Sinfónica de Madrid

**Orquesta Sinfónica de Madrid **

Fechas: 27 de Enero de 2025

Horario: A las 19:30h

Recinto**: Auditorio Nacional de Madrid – Sala Sinfónica**. Cómo llegar.

** · **Gustavo Gimeno, director. ** · **Alexander Borodin Obertura del Príncipe Igor. ** · **Igor Stravinsky Divertimento de “El beso del hada”. ** · **Piotr Ilich Chaikovski Sinfonía Nº 5 Op. 64 en Mi menor.

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Pero en el abanico de homenajes, echábamos de menos un concierto dedicado a nuestro gran científico. Así nació, hace dos años, el reto de conseguirlo. Lanzamos la propuesta a la directiva de la Orquesta Sinfónica de Madrid** **-titular del Teatro Real- que, en principio, no vio fácil conseguirlo. Después de un largo camino, nos comunicaron que el maestro Gustavo Gimeno había aceptado dedicar a Santiago Ramón y Cajal el concierto que dirigiría dentro de los Ciclos Musicales de la Orquesta Sinfónica de Madrid, concretamente el primero del año 2025. Un magnífico programa dedicado a tres compositores rusos contemporáneos del científico: *Obertura *de *El príncipe Igor *de A. Borodin, *Divertimento *de *El beso del hada *de I. Stravinski y *La Quinta sinfonía *de I.P. Chaikovski.

Gustavo Gimeno Conductor Luxembourg Philharmonic Orchestra Photo: Marco Borggreve

Para nosotras la noticia supuso una doble alegría. Por una parte, porque se lograba el soñado homenaje musical y, por otra, porque el programa ruso se vincula de forma natural con la trayectoria científica de Cajal, ya que en 1900 le fue otorgado, en el XIII Congreso Internacional de Medicina celebrado en París, el Premio de Moscú que tan relevante fue en su trayectoria científica.

El premio había sido instituido por la ciudad de Moscú para conmemorar el congreso celebrado en 1897 en la capital rusa y se concedería en los sucesivos congresos, celebrados cada tres años, al mejor trabajo científico en el campo de la medicina y de la higiene, o por los servicios excepcionales ofrecidos en la lucha por aliviar el sufrimiento de la humanidad.

En su primera edición, a petición de R. Virchow y por unanimidad, el premio fue otorgado al futuro Premio Nobel de la Paz, Henri Dunant, por los servicios ofrecidos a la humanidad, tras tomar parte en la fundación de la Cruz Roja.

Las normas del Premio Moscú establecían que en la comisión encargada de otorgarlo debían estar representadas todas las secciones y todas las naciones participantes en el congreso. En la edición de 1900, entre otros, formaron parte de la comisión C. Golgi, W. His, W. Roux, S. E. Henschen y el español Julián Calleja.

En la sesión celebrada el 8 de agosto a las 9.30 h en la Facultad de Medicina de la Universidad de París se otorgó el premio a Santiago Ramón y Cajal. En aquella ocasión participaron 23 miembros, que concedieron 14 votos a Santiago Ramón y Cajal, 6 votos a Iliá Méchnikov y 3 a Iván Pávlov.

Fue un gran triunfo del científico español lograr el Premio Moscú, precisamente frente a dos grandes científicos rusos. Curiosamente, los tres recibirían años más tarde el Premio Nobel de Fisiología o Medicina: Pávlov en 1904, Cajal en 1906 y Méchnikov en 1908.

Gracias al impacto mediático que este premio tuvo en la prensa nacional, Cajal logró el reconocimiento institucional y, por fin, obtuvo un laboratorio oficial acorde al nivel de sus investigaciones, cuna de la famosa Escuela Neurohistológica Española, conocida como Escuela Cajal. La transcendencia de este premio en su vida la reflejó él mismo en su obra Recuerdos de mi vida > Segunda parte, XVIII (En mi casita de Amaniel sorpréndeme la noticia de la concesión del «Premio Internacional» llamado «de Moscou»).

De su ética y hondo patriotismo dejó constancia cuando, como director del nuevo laboratorio, le ofrecieron un sueldo de 10.000 pts y pidió reducirlo a 6.000 pts, pues consideraba que esa cantidad era suficiente, y así aminoraba la carga al país. Cajal explicó este insólito y generoso gesto en el capítulo IX de su último libro El mundo visto a los 80 años:

  • 1a Porque no ansío nadar en la opulencia.

  • 2a Porque en una edad en la que desfallecen o declinan mis fuerzas, paréceme abusivo y hasta inmoral aumentar mis emolumentos.

  • 3a Porque aun sin querer columbro siempre, a través de cada moneda recibida, la faz curtida y sudorosa del campesino, quien, en definitiva, sufraga nuestros lujos académicos y científicos.

Garnelo y Alda, José Enguera, Valencia, 1866 - Montilla, 1944 Inauguración del XIV Congreso Internacional de Medicina. Teatro Real Departamento: Museo Nº Inventario: L-176 Medidas: 350 x 500 mm Técnica: Cartulina. Aguada. Observaciones: Firmado en el ángulo inferior derecho: «J. Garnelo». Reverso a lápiz: «Reducir á 32 de alto». Bibliografía:

  • La Ilustración Española y Americana 30 ABRIL 1903-1., N., XVI. Págs. 266 y 267. MADRID.-SESION INAUGURAL DEL XIV CONGRESO INTERNACIONAL DE MEDICINA, CELEBRADA EN EL TEATRO REAL / DIBUJO DE JOSE GARNELO.

  • UTANDE RAMIRO, María del Carmen, “Inventario de la colección de dibujos originales para «La Ilustración Española y Americana» de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando”, Academia, 64, 1987, 249-329.

En el Congreso de París se estableció que la siguiente edición tuviese lugar en Madrid. Así, en la primavera de 1903, el rey Alfonso XIII inauguró la XIV edición del Congreso Internacional de Medicina en el Teatro Real. Con ese motivo se dieron cita en la capital de España eminentes científicos de todo el mundo, entre ellos Ivan Pavlov, que expuso su teoría de los reflejos condicionados.

La interesante documentación de la concesión del Premio de Moscú a Santiago Ramón y Cajal, que tanto supuso para él, fue solicitada hace años a la Universidad de París -conocida como La Sorbona-  por el alcalde de Petilla de Aragón, Venancio Murillo, a través de Pedro Uhalte, comisionado de la exposición permanente en la Casa-Museo de Cajal en su pueblo natal y especialista en su vida y sus raíces, que ha estudiado dichos documentos.

Agradecemos muy especialmente a la Orquesta Sinfónica de Madrid, a su directiva y al maestro Gimeno -próximo director musical del Teatro Real- que hagan realidad nuestro sueño el 27 de enero a las 19.30 h en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música, en Madrid, dedicando el concierto a Santiago Ramón y Cajal, padre de la neurociencia moderna. También queremos agradecer a Joaquín Turina, nieto del gran compositor del mismo nombre e historiador de la orquesta, que haya realizado las notas al programa, enlazando magistralmente los comentarios de las obras musicales con conceptos cajalianos.

Santiago Ramón y Cajal Joaquín Sorolla. Pintado en 1906. Colección Museo de Zaragoza. Gobierno de Aragón. Fotografía de José Garrido Lapeña

Santiago Ramón y Cajal Mariano Benlliure. Medalla conmemorativa de la concesión del Premio Nóbel de Medicina a Santiago Ramón y Cajal. 1907. Bronce, acuñada, 72 mm de diámetro. Fundación Mariano Benlliure

Culmina nuestra alegría con la presencia en este homenaje musical de descendientes de Santiago Ramón y Cajal, de los de sus más directos discípulos y de los grandes artistas Joaquín Sorolla** **y Mariano Benlliure, que tan magistralmente le inmortalizaron en sus obras. El vestíbulo del Auditorio Nacional estará adornado, durante esta velada, con reproducciones de dos emblemáticas piezas: el retrato que Sorolla realizó al científico en 1906 y la medalla que acuñó Benlliure con ocasión de la concesión del Premio Nobel de Medicina a Cajal. A todos ellos también nuestra gratitud por su apoyo constante en nuestro largo camino siguiendo las huellas de Cajal para descubrir a una de las personalidades más ricas de la ciencia y de la historia.

Finalmente, queremos dedicar estas líneas de D. Federico Mayor-Zaragoza, por su apoyo constante y sabios consejos, que aceptó prologar nuestro libro *Descubriendo a Cajal. *Él se alegró muy especialmente cuando le comunicamos que habría un concierto dedicado a su admirado Cajal. Inmediatamente nos confirmó su asistencia. Su reciente cita con la muerte le impedirá acudir. Sí asistirá la directora de la Fundación Cultura de Paz, a la que D. Federico dedicó los últimos años de su vida.

Veamos cómo describe el XIV Congreso Internacional de Medicina D. Santiago en sus memorias:

Participación de los histólogos españoles en el Congreso Médico Internacional de 1903 celebrado en Madrid.

Fue el año 1903 uno de los de mayor actividad del recién creado Laboratorio de Investigaciones biológicas. Una fiebre de trabajo, sólo comparable con la sufrida en 1889 y 1890, se apoderó de mí, embargando todas mis facultades. Nada menos que 14 comunicaciones, algunas equiparables por su volumen a libros, di a la estampa en dicho año, cuya segunda mitad considero como la cúspide de mi actividad inquisitiva. Y todavía pude, durante la canícula, disponer de tiempo bastante para emprender, en compañía de mi mujer y hermanas, un viaje de turista por la encantadora Italia, con acompañamiento del indispensable aparato fotográfico, y haciendo escala en Génova, Milán, Turín, Pavía, Venecia, Florencia, Roma, Pisa, Nápoles y otras admirables ciudades de la patria del arte. A tan inusitado alarde de energías contribuyeron poderosamente dos sucesos afortunados: primeramente, las sesiones del Congreso Internacional de Medicina, celebrado en Madrid durante la primavera del citado año; y después, allá por el mes de octubre, el encuentro fortuito de cierta fórmula de impregnación de las células y fibras nerviosas, singularmente fecunda en nuevas revelaciones.

El mencionado Congreso internacional obligó, naturalmente, a movilizar todas las fuerzas de los aficionados españoles a las tareas del laboratorio. Importaba desempeñar un papel lo menos desairado posible y hubo de «echarse el resto», como suele decirse.

Al certamen de Madrid concurrieron numerosos sabios extranjeros (Behring, Metchnikoff, Waldeyer, Frank, Veratti, Van Gehuchten, Henschen, Unna, Donaggio, etc.) y no pocos médicos nacionales e hispano-americanos.

Encargado de la presidencia de la Sección de Anatomía y Antropología, tuve harto trabajo, durante aquellos días de incesante ajetreo, con organizar y dirigir las sesiones, ultimar las comunicaciones de los discípulos y mías, disponer veladas de demostraciones microscópicas, concurrir a banquetes y otros festejos oficiales, etc. Procuramos todos, en fin, hacer grata a los forasteros ilustres la estancia entre nosotros. Entre los congresistas eminentes que tomaron parte en los trabajos de mi sección, merecen mención especial, no sólo por su renombre mundial, sino por el interés de sus comunicaciones, Mr. Henschen, profesor de Estocolmo, que disertó en una de las cátedras de San Carlos, sobre casos clínicos de *ceguera mental *y las lesiones concomitantes del lóbulo occipital (tema íntimamente relacionado con mis estudios histológicos acerca de la fisura calcarina); el profesor Unna, de Hamburgo, dermatólogo insigne, creador de notables métodos de coloración de los tejidos epitelial y conjuntivo, el cual en brillante conferencia pública tuvo la galantería de atribuirme la prioridad del descubrimiento de las células del plasma (mis corpúsculos cianófilos hallados en los sifilomas); el maestro de Lovaina Mr. A. Van Gehuchten, antiguo amigo, que presentó al Congreso las primicias de cierto proceder de demostración del trayecto de las raíces motrices (proceder de la degeneración retrógrada tardía); el Dr. E. Veratti, joven de mucho talento, discípulo y ayudante de Golgi, de cuyas ideas y métodos se confesó en varias notas y discusiones entusiasta defensor; el joven profesor de Módena A. Donaggio, que impresionó agradablemente en las sesiones demostrativas, exhibiendo bellísimas preparaciones del armazón interior de las neuronas (las *neurofibrillas *de Bethe) coloreado mediante técnica de su invención, que no creyó oportuno divulgar; y, en fin, otros varios concurrentes distinguidos de que no guardo memoria.

Entre los congresistas españoles —aludo, naturalmente, a la Sección anatómica y antropológica — merecen mención especial: el profesor Antón, que pronunció elocuente conferencia acerca de algunos problemas antropológicos; y muy señaladamente el Dr. L. Simarro, quien en presencia de numerosos sabios extranjeros mostró, en el Laboratorio de Investigaciones biológicas, excelentes preparaciones de la red neurofibrillar impregnadas con un método original de que trataremos ulteriormente. De menos interés fueron las comunicaciones presentadas por otros congresistas, incluyendo las mías, una de las cuales, 1 de índole polémica, versó sobre las aventuradas *teorías reticularistas *de A. Bethe (cuyo método acababa yo de ensayar). Con ella me propuse, sobre todo, promover y animar la discusión sobre el importante problema de las conexiones interneuronales y la fina estructura del protoplasma nervioso, cuestiones por entonces de palpitante actualidad.

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