In memoriam
Prologar el libro Descubriendo a Cajal supone para mí una gran alegría. Desde mi juventud he admirado la vida y la obra de Santiago Ramón y Cajal, su fuerza de voluntad, su actividad multidisciplinar, su profundo amor por España. Creo firmemente que en las circunstancias tan apremiantes que vivimos, el ejemplo y la palabra de Cajal pueden iluminar los caminos del mañana.
Siempre es buen momento para recordar al eminente científico español, cuyo legado permanece vigente. Esta obra abarca su extraordinario recorrido vital: su nacimiento en Navarra y su infancia y juventud en Aragón, su vocación artística, su entrega apasionada a la investigación, su vida familiar, su papel docente ejercido como catedrático en Valencia, Barcelona y Madrid, la creación de la Escuela Neurohistológica Española —Escuela Cajal— de gran relevancia internacional, así como su faceta de escritor, fotógrafo y humanista.
El libro tiene la singularidad de que la voz del protagonista cobra vida a través de sus propios escritos y aporta, entre otras, magníficas ilustraciones de sus dibujos que representan, con enorme precisión y belleza, la estructura del sistema nervioso.
Santiago Ramón y Cajal alzó España a la cima científica cuando fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1906 por su gran aportación a la Neurociencia. A lo largo de los años, numerosos científicos en el mundo han seguido la senda abierta por él. Entre ellos el profesor Severo Ochoa, que en su prólogo a la famosa obra de Cajal Reglas y consejos sobre investigación científica, manifestó: Se trata de uno de los libros que más he leído y releído en mi vida porque no ha habido nadie, en nuestra época, a quien yo haya admirado como a Cajal. Este libro de D. Santiago, para mí, debería ser lectura obligatoria para todos los estudiantes de los últimos cursos de bachillerato.
En España aún hoy en día se fomenta escasamente la investigación, y es un hecho incontrovertible que en épocas recientes la grandeza de un país se mide no sólo en función de sus contribuciones al arte y la literatura, en las que España ha sobresalido siempre, sino también en función de sus contribuciones al aumento del caudal de nuestros conocimientos de la naturaleza, del mundo en que vivimos y, en conjunto, del universo entero.
Por mi parte, quiero destacar especialmente el mensaje de Cajal a la juventud:
No os abata ni enerve el recuerdo de pasadas amarguras. La Historia nos enseña que sólo fenecen las naciones en cuyas almas se apagó enteramente, con el sol de la esperanza, la llama de la voluntad.
Santiago Ramón y Cajal
Esta es la frase que compendia la gran inspiración de Cajal para nuestro comportamiento cotidiano: firmeza, inspiración y perseverancia, que esclarecen de esperanza nuestra existencia aun en situaciones muy complejas y horizontes sombríos.
Para concluir, deseo mencionar que la iniciativa de publicar este libro-inspiración sobre Santiago Ramón y Cajal es excelente. Deseo agradecer a sus autoras que me hayan hecho partícipe de este proyecto, que brinda al lector la ocasión de conocerle mejor. Son muchos los que pueden, al leer sus páginas, iluminar los caminos del mañana.
**Federico Mayor Zaragoza **Exdirector general de la UNESCO
Fragmento del libro Descubriendo a Cajal
Comentarios
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