La Biblioteca Nacional de España archiva 71 documentos con información sobre el 14º Congreso Internacional de Medicina. Publicamos una muestra representativa.

Garnelo y Alda, José Enguera, Valencia, 1866 – Montilla, 1944 Inauguración del XIV Congreso Internacional de Medicina. Teatro Real Departamento: Museo Nº Inventario: L-176 Medidas: 350 x 500 mm Técnica: Cartulina. Aguada. Observaciones: Firmado en el ángulo inferior derecho: «J. Garnelo». Reverso a lápiz: «Reducir á 32 de alto». Bibliografía:
-
La Ilustración Española y Americana 30 ABRIL 1903-1., N., XVI. Págs. 266 y 267. MADRID.-SESION INAUGURAL DEL XIV CONGRESO INTERNACIONAL DE MEDICINA, CELEBRADA EN EL TEATRO REAL / DIBUJO DE JOSE GARNELO.
-
UTANDE RAMIRO, María del Carmen, «Inventario de la colección de dibujos originales para «La Ilustración Española y Americana» de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando», Academia, 64, 1987, 249-329.
El Congreso de Medicina se inauguró en el Teatro Real en la tarde del jueves 23. El Presidente del Consejo de Ministros ocupó la presidencia, teniendo a su derecha a los Ministros de Estado y de Instrucción pública, a monsieur Brouardel y a los doctores Calvo y Cortejarena; a la izquierda del Sr. Silvela se sentaron el Sr. Maura, el obispo de Madrid-Alcalá y los profesores Leyden, Maragliano y Bubois.
Poco después se presentaron en el proscenio S. M., el Rey, la Reina, la infanta María Teresa y la infanta Isabel. Todo el público se levantó y mezcló repetidas veces sus vivas al Rey con los acordes de la Marcha Real, que tocó la orquesta de Alabarderos, situada en el fondo del escenario, detras de los magníficos tapices que adornaban este lado de la sala.
Abierta la sesión, hizo uso de la palabra el Presidente del Congreso, quien leyó un discurso, en español, saludando a la familia Real, a la clase médica y a los extranjeros que habían venido a España, haciendo un bosquejo del estado actual la ciencia médica y del carácter de los Congresos internacionales.
Para los que no comprendieran el español pudieran seguir el discurso, se repartió éste impreso en español y en francés, antes de empezar el acto.
El secretario general, Sr. Fernández Caro, leyó un discurso en francés, que fué interrumpido muchas veces con calurosos aplausos por las bellezas de su estilo.
Cuando dió á conocer el elevado número de congresistas inscritos, el público aplaudió también ruidosamente.
Se han inscrito el siguiente número de congresistas, por naciones:
Alemania, 776.—Australia, 7.—Argentina, 45.— Austria, 258.—Bélgica, 98.—Bosnia, 3.—Brasil, 25.—Bulgaria, 4.—Colombia, 2.—Cuba, 13.—Dinamarca, 35.—Egipto, 12.—Estados Unidos, 195,—Francia, 826.—Inglaterra, 238.—Grecia, 6.—Haití, 1.—Italia, 235.—Japón, 4.—Luxemburgo, 4.—Méjico, 25.—Noruega, 51,—Países Bajos, 16.—Perú, 4.—Portugal, 33.—Rumania, 21.—Rusia, 297.—Santo Domingo, 2.—Servia, 9.—Suecia, 21.—Suiza, 35.—Turquía, 11.—Uruguay, 3.—Venezuela, 18.
Delegados oficiales de sus respectivos gobiernos, 474.
En total son los congresistas 6.961, de los cuales son extranjeros 3.431 y nacionales 3.530. El total de comunicaciones y memorias para leer en el Congreso es el de 1.681.
Hablaron después: en representación de Alemania, Leyden; Dubois, de Bélgica; Pacheco, de la República Argentina; Schroetter, de Austria; Petroff, de Bulgaria; Cobbler, de Bosnia; Gutiérrez, de Chile; Santos Fernández, de Cuba; el representante de Dinamarca, en castellano; Brouardel, de Francia; Pari, de Inglaterra; Ciado, de Grecia; Maragliano, de Italia; Honda-Tadas, del Japón; Silva, de Méjico; Homboe, de Noruega; Sibkel, de los Países Bajos; Costa, de Portugal; Thirón, de Rumanía; Morgewoy, de Rusia; Subbolk, de Servia; el representante de Suecia, también en castellano; Rízquez, de Venezuela, y Blondel, por la Asociación Internacional de la Prensa médica.
A continuación el jefe del Gobierno español, tras un elocuente resumen, declaró en nombre del Rey abierto el XIV Congreso Internacional de Medicina.
Aplausos y aclamaciones interrumpieron frecuentemente la brillante inauguración que congregó en el regio coliseo grandísima concurrencia.
Esta solemnidad ha sido dibujada para nuestra revista por el ilustre pintor José Garuelo.
Julián Calleja y Sánchez, Presidente del CongresoDescarga
Comité organizador del CongresoDescarga
Texto sobre la visita al Manicomio de CarabanchelDescarga
Crónica de la inauguraciónDescarga
Visita de los médicos extranjeros al Hospital de CarabanchelDescarga
Veamos cómo describe el XIV Congreso Internacional de Medicina D. Santiago en sus memorias:
Participación de los histólogos españoles en el Congreso Médico Internacional de 1903 celebrado en Madrid.
Fue el año 1903 uno de los de mayor actividad del recién creado Laboratorio de Investigaciones biológicas. Una fiebre de trabajo, sólo comparable con la sufrida en 1889 y 1890, se apoderó de mí, embargando todas mis facultades. Nada menos que 14 comunicaciones, algunas equiparables por su volumen a libros, di a la estampa en dicho año, cuya segunda mitad considero como la cúspide de mi actividad inquisitiva. Y todavía pude, durante la canícula, disponer de tiempo bastante para emprender, en compañía de mi mujer y hermanas, un viaje de turista por la encantadora Italia, con acompañamiento del indispensable aparato fotográfico, y haciendo escala en Génova, Milán, Turín, Pavía, Venecia, Florencia, Roma, Pisa, Nápoles y otras admirables ciudades de la patria del arte. A tan inusitado alarde de energías contribuyeron poderosamente dos sucesos afortunados: primeramente, las sesiones del Congreso Internacional de Medicina, celebrado en Madrid durante la primavera del citado año; y después, allá por el mes de octubre, el encuentro fortuito de cierta fórmula de impregnación de las células y fibras nerviosas, singularmente fecunda en nuevas revelaciones.
El mencionado Congreso internacional obligó, naturalmente, a movilizar todas las fuerzas de los aficionados españoles a las tareas del laboratorio. Importaba desempeñar un papel lo menos desairado posible y hubo de «echarse el resto», como suele decirse.
Al certamen de Madrid concurrieron numerosos sabios extranjeros (Behring, Metchnikoff, Waldeyer, Frank, Veratti, Van Gehuchten, Henschen, Unna, Donaggio, etc.) y no pocos médicos nacionales e hispano-americanos.
Encargado de la presidencia de la Sección de Anatomía y Antropología, tuve harto trabajo, durante aquellos días de incesante ajetreo, con organizar y dirigir las sesiones, ultimar las comunicaciones de los discípulos y mías, disponer veladas de demostraciones microscópicas, concurrir a banquetes y otros festejos oficiales, etc. Procuramos todos, en fin, hacer grata a los forasteros ilustres la estancia entre nosotros. Entre los congresistas eminentes que tomaron parte en los trabajos de mi sección, merecen mención especial, no sólo por su renombre mundial, sino por el interés de sus comunicaciones, Mr. Henschen, profesor de Estocolmo, que disertó en una de las cátedras de San Carlos, sobre casos clínicos de *ceguera mental *y las lesiones concomitantes del lóbulo occipital (tema íntimamente relacionado con mis estudios histológicos acerca de la fisura calcarina); el profesor Unna, de Hamburgo, dermatólogo insigne, creador de notables métodos de coloración de los tejidos epitelial y conjuntivo, el cual en brillante conferencia pública tuvo la galantería de atribuirme la prioridad del descubrimiento de las células del plasma (mis corpúsculos cianófilos hallados en los sifilomas); el maestro de Lovaina Mr. A. Van Gehuchten, antiguo amigo, que presentó al Congreso las primicias de cierto proceder de demostración del trayecto de las raíces motrices (proceder de la degeneración retrógrada tardía); el Dr. E. Veratti, joven de mucho talento, discípulo y ayudante de Golgi, de cuyas ideas y métodos se confesó en varias notas y discusiones entusiasta defensor; el joven profesor de Módena A. Donaggio, que impresionó agradablemente en las sesiones demostrativas, exhibiendo bellísimas preparaciones del armazón interior de las neuronas (las *neurofibrillas *de Bethe) coloreado mediante técnica de su invención, que no creyó oportuno divulgar; y, en fin, otros varios concurrentes distinguidos de que no guardo memoria.
Entre los congresistas españoles —aludo, naturalmente, a la Sección anatómica y antropológica — merecen mención especial: el profesor Antón, que pronunció elocuente conferencia acerca de algunos problemas antropológicos; y muy señaladamente el Dr. L. Simarro, quien en presencia de numerosos sabios extranjeros mostró, en el Laboratorio de Investigaciones biológicas, excelentes preparaciones de la red neurofibrillar impregnadas con un método original de que trataremos ulteriormente. De menos interés fueron las comunicaciones presentadas por otros congresistas, incluyendo las mías, una de las cuales, 1 de índole polémica, versó sobre las aventuradas *teorías reticularistas *de A. Bethe (cuyo método acababa yo de ensayar). Con ella me propuse, sobre todo, promover y animar la discusión sobre el importante problema de las conexiones interneuronales y la fina estructura del protoplasma nervioso, cuestiones por entonces de palpitante actualidad.

Comentarios
Para activar los comentarios: ve a giscus.app, introduce el repositorio
joseadserias-dotcom/cajal-digitaly reemplaza los IDs ensrc/layouts/Articulo.astro.