Autor: Federico Castillo-Álvarez (Área de Neurología, Hospital San Pedro, Logroño, la Rioja)
Fuente: Publicado originalmente en Kranion, revista sobre Neurología y Neurohumanidades. DOI: 10.24875/KRANION.M25000094.
El cerebro es un órgano maravilloso. Como gusta decir al presidente de la Sociedad Española de Neurología, Jesús Porta-Etessam, es la estructura más compleja del universo, donde reside lo que somos como seres humanos. Nos permite pensar, recordar, decidir, movernos, adaptarnos, predecir y reaccionar ; nos define como personas, puesto que somos lo que recordamos ser y en él asienta la base fisiológica de los sentimientos. Ya afirmaba Hipócrates hace casi 2.500 años en la Antigua Grecia que «del cerebro y solo del cerebro surgen nuestros placeres, alegrías, risas y bromas, así como nuestras tristezas».
Todos los neurólogos y neurólogas tenemos claro el valor de este órgano. Citando a otro clínico de prestigio, el cardiólogo Valentín Fuster, «el corazón sirve para dar cantidad de vida; el cerebro, calidad de vida». Cuidar de nuestro cerebro no solo es invertir en la duración de nuestra vida, que también, sino en cómo vamos a vivir los últimos 10 años de nuestra vida en términos de calidad e independencia.
Hablar de cuidar nuestro cerebro es, por tanto, hablar de cuidar de nosotros mismos y de invertir en maximizar las posibilidades de otorgarnos la máxima calidad de vida posible. A esto, los profesionales de la neurología tenemos que sumar el cuidar del cerebro de los demás. Velar por la salud cerebral de nuestros pacientes, nuestros vecinos o nuestra familia es una obligación y debe guiar nuestro trabajo.
Somos muy conscientes de que el cuidado de nuestro cerebro ha sufrido en los últimos años una auténtica revolución gracias al desarrollo de avances en el conocimiento, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades neurológicas. Desde que Santiago Ramón y Cajal describiera las «mariposas del alma» hasta nuestros días, podemos afirmar que la neurología es la especialidad que ha presentado un mayor desarrollo terapéutico.
La Verdadera Revolución: La Prevención
Aún tenemos una asignatura pendiente: comenzar a pensar en la salud en positivo. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como un «estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades».
Pensemos en esto:
-
Enfermedad de Alzheimer: Los nuevos tratamientos son prometedores, pero su impacto quedará lejos de la reducción del 45% en su incidencia que lograríamos si elimináramos 14 factores de riesgo, según la Lancet Commission.
-
Ictus: Avances como la trombectomía son vitales, pero el estudio INTERSTROKE cifra en un 90% los casos de ictus que se pueden prevenir si se controlan 10 factores de riesgo.
La verdadera revolución vendrá de la mano de la prevención y la promoción de la salud. El mejor ictus es el que no se presenta, y la demencia con menor impacto es la que nunca llega a aparecer.
Decálogos y Guías para un Cerebro Sano
Diferentes sociedades científicas ya han puesto el foco en los determinantes de la salud. A los trabajos mencionados de la Lancet Commission se suman los Life’s Essential 8 de la American Heart Association para prevenir el ictus, o la propuesta SAFEST BRAIN de la Academia Americana de Neurología, con 12 factores para promover la salud cerebral.
En nuestro ámbito, la Sociedad Española de Neurología ha propuesto su propio decálogo para mantener un cerebro saludable y recientemente ha presentado el libro Salud cerebral: mantén joven tu cerebro.

Como neurólogos, estamos en una posición de privilegio para promover la salud cerebral, incidiendo en la prevención y procurando que la ciudadanía alcance su máximo potencial. Esta posición nos otorga un gran poder, lo que conlleva una gran responsabilidad que debemos y queremos asumir.
Solo tenemos un cerebro: cuidémoslo y enseñemos a los demás a cuidarlo.
kranion_25_20_1_001-002Descarga
© Imagen de portada: David Pérez en X.

Comentarios
Para activar los comentarios: ve a giscus.app, introduce el repositorio
joseadserias-dotcom/cajal-digitaly reemplaza los IDs ensrc/layouts/Articulo.astro.