Introducción: El Discípulo Fiel y el Legado Completo
La historia de la ciencia española en el siglo XX está indisolublemente ligada a la figura monumental de Santiago Ramón y Cajal, cuyo genio no solo revolucionó la neurociencia mundial, sino que también catalizó una efímera pero brillante «Edad de Plata» científica en España. Dentro de la constelación de talentos que conformaron la Escuela de Cajal, ninguna figura encarna de manera tan completa y trágica las cimas y abismos de esa época como Jorge Francisco Tello y Muñoz. Designado por el propio maestro como «el mejor de mis discípulos y el más capacitado y diserto de los bacteriólogos españoles», Tello no fue meramente un seguidor, sino el heredero predestinado, un científico de primer orden cuya carrera estaba destinada a continuar y expandir el legado cajaliano.
Su biografía es el relato de una lealtad inquebrantable, una capacidad científica polifacética y un liderazgo institucional formidable que se asentó sobre cuatro pilares: la ciencia académica, la administración sanitaria, la pedagogía y, una faceta crucial y hasta ahora subestimada, su papel como pionero y líder en la industria farmacéutica española. Sin embargo, la trayectoria de Tello es también una crónica de la fragilidad del progreso científico frente a la convulsión política. Su carrera, que abarcó desde la neurohistología fundamental hasta la sanidad pública y la anatomía patológica, fue brutalmente «truncada por las sombras de la Guerra Civil». A diferencia de muchos de sus colegas que partieron al exilio, Tello permaneció en Madrid, un acto de lealtad a sus responsabilidades que el régimen franquista castigaría con la destitución y la condena a un doloroso «exilio interior». Su historia se convierte así en un estudio de caso paradigmático sobre la destrucción sistemática de la ciencia española por una ideología que veía en la élite intelectual republicana un enemigo a erradicar.
Este artículo se propone reconstruir, con la mayor exhaustividad posible, la vida y obra de Jorge Francisco Tello, integrando todas sus dimensiones para ofrecer un retrato completo y fidedigno.
I. Orígenes y Formación de un Científico (1880-1902)
Los primeros años de Jorge Francisco Tello estuvieron marcados por una tragedia personal que, paradójicamente, lo situaría en el epicentro de la vida científica española, y por una decisión vocacional que definiría el curso de su existencia. Su trayectoria inicial revela a un joven de brillantez académica excepcional, cuya pasión por la observación microscópica lo desvió de un camino profesional seguro hacia la frontera de la investigación biológica.
Tabla 1: Cronología de la Vida y Carrera de Jorge Francisco Tello
FechaHitoInstitución/Lugar****23/04/1880NacimientoAlhama de Aragón (Zaragoza)1885Traslado a Madrid tras la muerte de su madreMadridc. 1902Licenciatura en Medicina con Premio ExtraordinarioFacultad de Medicina, Universidad Central1902Se une al laboratorio de Cajal como estudiante contratadoLaboratorio de Investigaciones Biológicas1903Doctorado en Medicina con Premio ExtraordinarioFacultad de Medicina, Universidad Central1905Nombrado Profesor Auxiliar de Histología y Anatomía PatológicaFacultad de Medicina, Universidad Central1911Beca de la Junta para Ampliación de Estudios (JAE)Instituto Koch, Hospital Moabit (Berlín)1912Jefe de la Sección de EpidemiologíaInstituto Nacional de Higiene Alfonso XIII1913Comisión sanitaria contra la pesteLarache (Marruecos)1918Cofundador del Instituto de Inmunoterapia THIRFMadrid1920Nombrado DirectorInstituto Nacional de Higiene Alfonso XIII14/01/1923Ingreso como Académico de NúmeroReal Academia Nacional de Medicina1926Gana la Cátedra de Histología y Anatomía PatológicaFacultad de Medicina, Universidad Central1929Nombrado Presidente del Consejo Técnico tras la fusión de THIRF e IBYSLaboratorios IBYS19/12/1934Nombrado DirectorInstituto Cajal1936Acepta el Decanato de la Facultad de MedicinaFacultad de Medicina, Universidad de Madrid1939Depuración, destitución de la Cátedra y del Instituto CajalMadrid1949Cofundación de Antibióticos S.A. por parte de IBYSMadrid/León1949-1950Restituido en la Cátedra y jubilado inmediatamenteUniversidad de Madrid28/09/1958FallecimientoMadrid
1.1. Primeros Años y Educación en Madrid
Jorge Francisco Tello y Muñoz nació el 23 de abril de 1880 en la localidad de Alhama de Aragón, en la provincia de Zaragoza. Su infancia quedó marcada por un suceso devastador: en 1885, con tan solo cinco años, perdió a su madre durante la terrible epidemia de cólera que asoló España. Este evento traumático provocó una decisión que alteraría fundamentalmente el curso de su vida: su padre decidió trasladar a la familia a Madrid. Este traslado, aunque nacido de la tragedia, fue providencial para el futuro científico de Tello. Madrid era el corazón intelectual y político del país, y le brindó acceso a centros educativos de primer nivel. Realizó sus estudios de bachillerato en el prestigioso Instituto Cardenal Cisneros y posteriormente se matriculó en la Facultad de Medicina de la Universidad Central, ubicada en el histórico Colegio de San Carlos. El entorno familiar de Tello, marcado por la temprana pérdida materna en una epidemia, pudo haber sembrado una semilla de interés en la lucha contra las enfermedades infecciosas, una vocación que desarrollaría plenamente en su carrera.
1.2. La Encrucijada Vocacional: De la Cirugía a la Histología
Durante sus estudios de medicina, Tello demostró una capacidad académica sobresaliente, culminando su licenciatura con la obtención del Premio Extraordinario. Inicialmente, su vocación parecía orientarse hacia el campo de la cirugía, bajo la tutela de una figura de enorme relieve, el catedrático y cirujano José Ribera y Sans. Sin embargo, pronto «se rindió a los encantos de la histología», el estudio de la estructura microscópica de los tejidos que Cajal estaba elevando a cotas nunca vistas. En un gesto que revela una dedicación extraordinaria y un profundo amor por la ciencia pura, Tello utilizó sus propios ahorros para comprarse un microscopio y poder continuar sus investigaciones en su casa. Este acto es profundamente simbólico, pues no solo demuestra su compromiso personal con la investigación más allá de las obligaciones académicas, sino que además establece un paralelismo directo con el propio Santiago Ramón y Cajal, quien también había iniciado su legendaria carrera con un modesto microscopio adquirido con gran esfuerzo personal.
II. A la Sombra del Maestro: La Integración en la Escuela de Cajal (1902-1920)
El encuentro entre Jorge Francisco Tello y Santiago Ramón y Cajal fue una confluencia destinada a marcar la historia de la ciencia española. Tello no fue un discípulo más; fue el pilar sobre el que Cajal construiría la continuidad de su escuela.
2.1. El Primer Discípulo Genuino
La combinación de ser «aragonés, médico e histólogo» parecía predestinar a Tello a unirse a Cajal. El momento decisivo llegó en 1902, cuando fue contratado para trabajar en el recién creado Laboratorio de Investigaciones Biológicas, convirtiéndose en el primer y más duradero fichaje de la institución. Cajal reconoció de inmediato en él una inmensa capacidad de trabajo y una vocación inquebrantable. El 30 de junio de 1903, Tello defendió su tesis doctoral, según varias fuentes titulada Terminaciones nerviosas sensitivas en los pelos y otros órganos, obteniendo de nuevo el Premio Extraordinario.
La tesis, Disposición macroscópica y estructura del Cuerpo Geniculado Externo conservada en la Universidad Complutense, y accesible en SIMURG es un testimonio de su habilidad, incluyendo detallados dibujos a plumilla realizados por el propio autor, una práctica distintiva de la Escuela de Cajal.
Su integración académica fue fulgurante, y en 1905 ya era profesor auxiliar de Histología y Anatomía Patológica, cimentando una relación con Cajal que se volvería «indisoluble y fielmente unida».
2.2. Defensor de la Doctrina: Neuronismo y Neurotropismo
Tello se erigió como uno de los más sólidos defensores de la «Doctrina de la neurona», la teoría de Cajal que postulaba que el sistema nervioso está compuesto por células individuales (neuronas) y no por una red continua, como sostenía la influyente escuela reticularista del italiano Camillo Golgi. Sus investigaciones sobre los procesos de degeneración y regeneración del sistema nervioso aportaron valiosa evidencia empírica a este campo. Además, Tello fue un firme defensor de la teoría del «neurotropismo», que sostenía que el crecimiento de las fibras nerviosas está guiado por señales químicas. Su discurso de ingreso en la Real Academia Nacional de Medicina en 1923, titulado Ideas actuales sobre el neurotropismo, fue una defensa magistral de esta teoría, consolidando su posición como una autoridad en la materia.
2.3. La Misión Alemana: Ampliación de Horizontes
En 1911, con una beca de la Junta para Ampliación de Estudios (JAE), Tello partió a Berlín para una estancia de diez meses. Fue una misión estratégica planificada por Cajal para que su discípulo de mayor confianza importara a España la pericia en bacteriología y anatomía patológica, campos en los que Alemania era líder mundial. Tello se formó en el célebre Instituto Koch y en el Hospital Moabit con el eminente patólogo Clemens Ernst Benda. A su regreso, esta doble formación lo convirtió en un científico excepcionalmente completo y fue fundamental para que la Escuela de Cajal se abriera al estudio de la patología del sistema nervioso. Su nueva pericia lo capacitó también para misiones de salud pública, como la que lideró en 1913 en Larache (Marruecos) para combatir una epidemia de peste.
2.4. El Neuroembriólogo de la Escuela: Un Paso Más Allá de Cajal
Tello fue el único miembro de la escuela que puede ser calificado propiamente como neuroembriólogo. Su contribución más visionaria fue el uso sistemático del concepto de neurómeras (divisiones segmentarias del tubo neural) para describir el desarrollo cerebral, un enfoque que se adelantó décadas a su tiempo y que es asombrosamente coherente con los modelos modernos. Su investigación en este campo fue extensa, abarcando la neurogénesis en diversas regiones del cerebro y el desarrollo del sistema nervioso periférico, expandiendo el legado de Cajal hacia nuevas fronteras con trabajos como Les différenciations neuronales dans l’embryon de poulet.
TELLO F. (1923) — Les différenciations neuronales dans l’embryon du Poulet pendant les premiers jours de l’incubation. Trav. Lab. Rech. Biol. Univ. Madrid, 21 : 1-93. Trabajo constantemente citado, por ejemplo en el Bulletin de la Société Lorraine des Sciences de 1962. Ancienne Société des Sciences de Nancy. (Fondée en 1828).
III. El Triple Liderazgo: Histología, Salud Pública e Industria (1918-1934)
El periodo de entreguerras representó la cúspide de la carrera de Tello. Durante estos años, ejerció un liderazgo extraordinario en tres frentes: la dirección de la principal institución de salud pública de España, la consolidación de su posición como sucesor de Cajal y, de forma paralela y fundamental, su papel pionero en la industria farmacéutica.
3.1. Director del Instituto Nacional de Higiene Alfonso XIII
En 1920, Santiago Ramón y Cajal, agobiado por las responsabilidades administrativas que lo apartaban de su laboratorio, dejó la dirección del Instituto Nacional de Higiene Alfonso XIII. Su sucesor natural fue Jorge Francisco Tello. No era una elección sorprendente; Tello había estado vinculado al Instituto desde su regreso de Alemania, ocupando desde 1912 el cargo de Jefe de la Sección de Epidemiología. Ocuparía la dirección durante catorce años, hasta 1934, un periodo en el que la institución experimentó una profunda renovación y se consolidó como la piedra angular de la sanidad española. Bajo la dirección de Tello, el Instituto, que Cajal había levantado con enormes dificultades burocráticas y políticas, entró en una nueva fase de desarrollo. Su labor fue fundamental para la institucionalización de disciplinas como la virología en España. Las funciones del Instituto eran vitales para el país: centralizaba la lucha contra las grandes endemias, como la difteria, la rabia o la viruela; llevaba a cabo una producción a gran escala de sueros y vacunas, garantizando la soberanía sanitaria de España; y, de manera crucial, se convirtió en el principal centro de formación de los cuerpos de sanidad del Estado, impartiendo cursos que fueron la base de los prestigiosos «diplomados de sanidad». El liderazgo de Tello no fue meramente administrativo. Él era, como lo describió Cajal, uno de los «más capacitados y disertos de los bacteriólogos españoles». Su trabajo al frente del Instituto representó la aplicación práctica y a escala nacional de los conocimientos que había adquirido en el Instituto Koch de Berlín. Encarnó un modelo de científico-administrador que comprendía tanto la investigación de vanguardia como las necesidades de la salud pública, siendo capaz de gestionar una compleja organización que funcionaba, en parte, como una «fábrica» de productos biológicos y, en parte, como un centro de investigación y formación. Su labor en este campo, aunque menos conocida que sus contribuciones a la neurohistología, tuvo un impacto directo e inmenso en el bienestar de la población española.
3.2. La Cátedra y la Academia: El Sucesor Intelectual
Mientras dirigía el Instituto de Higiene, su carrera académica alcanzó las más altas cotas. En 1923 ingresó en la Real Academia Nacional de Medicina, siendo recibido con un discurso de contestación del propio Cajal, quien lo ungía así públicamente como su más destacado continuador. En 1926, ganó la Cátedra de Histología y Anatomía Patológica de la Universidad Central, heredando formalmente el puesto de su maestro. Además, asumió la crucial tarea de revisar y actualizar las sucesivas ediciones de las obras magnas de Cajal, como el Manual de Histología normal y de Técnica micrográfica y el Manual técnico de Anatomía Patológica, convirtiéndose en el guardián oficial de la doctrina cajaliana.
3.3. La Vocación Industrial: De THIRF a la Presidencia de IBYS
Lejos de ser una actividad tardía, la implicación de Tello en la industria fue una vocación temprana y estratégica. En 1918, cofundó el Instituto de Inmunoterapia THIRF con otros miembros de la escuela de Cajal, con el objetivo patriótico de liberar a España de la dependencia exterior de sueros y vacunas. En 1929, por iniciativa del empresario Nicolás María Urgoiti, THIRF se fusionó con el Instituto de Biología y Sueroterapia (IBYS). A Tello se le ofreció la dirección general de la nueva y potente entidad, pero la declinó por sus múltiples obligaciones académicas, aceptando en su lugar el puesto de máxima autoridad científica: Presidente del Consejo Técnico, cargo que ostentaría hasta su muerte.
IV. El Legado de Cajal: Sucesión y Custodia (1934-1939)
Tras la muerte de Cajal en 1934, Tello asumió formalmente el manto del maestro, pero pronto se vio enfrentado a una de las pruebas más duras de la historia de España.
4.1. Director del Instituto Cajal
El 19 de diciembre de 1934, Tello fue nombrado oficialmente Médico-Director del Instituto Cajal. No solo heredaba un cargo; heredaba la responsabilidad de mantener viva la llama de la escuela más importante de la historia de la ciencia española. Era, en todos los sentidos, el guardián del templo.
4.2. La Guerra Civil: Lealtad y Resistencia
Mientras muchos optaron por el exilio, Tello tomó la trascendental decisión de permanecer en Madrid. Su permanencia no fue pasiva. En 1936, en plena contienda, aceptó el nombramiento de Decano de la Facultad de Medicina de Madrid, un explícito acto de lealtad a las instituciones republicanas. Durante los casi tres años de asedio, junto a su inseparable colega y también discípulo de Cajal, Fernando de Castro, asumió la misión histórica de salvaguardar el «Legado Cajal», protegiendo con celo el patrimonio material del maestro en el laboratorio del Instituto Cajal del cerrillo de San Blas.
V. Depuración y Resistencia desde la Industria (1939-1949)
El final de la Guerra Civil en abril de 1939 no trajo la paz, sino la implantación de un sistema de represión sistemática contra los vencidos. Para la ciencia y la universidad españolas, supuso el inicio de un proceso de «depuración» política que ha sido calificado como «la destrucción de la ciencia en España». Jorge Francisco Tello, por su lealtad a la República y su posición como sucesor de Cajal, se convirtió en un objetivo prioritario de este desmantelamiento.
5.1. El Proceso de Depuración
Apenas concluida la contienda, el nuevo Estado franquista puso en marcha su maquinaria represiva. La depuración del profesorado universitario fue uno de sus objetivos prioritarios, buscando no solo castigar a los simpatizantes de la República, sino también «desmontar todo el tinglado de una falsa cultura» —en palabras del ministro José Ibáñez Martín— y liquidar la élite científica e intelectual forjada en las décadas anteriores. En 1939, Tello fue inmediatamente suspendido de sus funciones y sometido a un «expediente de depuración», juzgado simultáneamente por el Tribunal de Depuración de Funcionarios Universitarios y el Tribunal de Responsabilidades Políticas. Los cargos en su contra eran eminentemente políticos: su lealtad al gobierno republicano, su aceptación del decanato durante la guerra y su nombramiento como vocal de la Fundación Nacional de Investigaciones Científicas y Ensayos de Reformas en marzo de 1938. El resultado fue fulminante: Tello fue oficialmente destituido de su Cátedra y expulsado de la dirección del Instituto Cajal.
Tabla 2: Resumen del Expediente de Depuración de Jorge F. Tello (1939)
Fase del ProcesoBase Legal / Órgano JudicialCargos (Implícitos y Explícitos)Resolución y SanciónFecha Clave****Inicio del ExpedienteOrden Ministerial (nov. 1936), Ley de Depuración (feb. 1939)Lealtad al gobierno republicano, considerado «rojo».Apertura de expediente de depuración.1939JuicioTribunal de Responsabilidades Políticas, Tribunal de Depuración UniversitarioAceptación del Decanato de la Facultad de Medicina (1936); Vocal de la Fundación Nacional de Investigaciones (mar. 1938)Juicio político y administrativo; Considerado afín al Frente Popular.1939VeredictoMinisterio de Educación NacionalCulpable de responsabilidades políticas por colaboración con la República.Destitución de la Cátedra de Histología y Anatomía Patológica; Expulsión de la dirección del Instituto Cajal; Inhabilitación para cargos públicos.1939ConsecuenciasAplicación de la sanción«Muerte civil» profesional; Condena al «exilio interior», apartado de la investigación y la docencia.1939-1949**«Restitución»**Orden MinisterialCumplimiento de la sanción.Reintegrado a su Cátedra con el único propósito de tramitar su jubilación forzosa e inmediata.1949-1950
5.2. Años de Silencio y el Verdadero Papel en IBYS
La sanción impuesta a Tello fue el «exilio interior». Durante una década, desde 1939 hasta casi 1950, fue un paria profesional en su propio país. La frase que a menudo ha descrito este periodo, «Para sobrevivir, se vio obligado a trabajar en los Laboratorios Ibys», es históricamente imprecisa y minimiza su verdadero papel. Tello no fue un mero empleado buscando sustento; era el Presidente del Consejo Técnico de IBYS desde 1929, y desde esa posición de liderazgo científico, transformó la empresa en un santuario para la ciencia represaliada. Lejos de ser un lugar apartado de la investigación, IBYS se convirtió, bajo su dirección, en un centro de resistencia científica y moral.
5.3. IBYS, un Arca para la Ciencia Española
La faceta más extraordinaria del liderazgo de Tello en IBYS durante la posguerra fue la política deliberada de protección hacia los científicos represaliados. El instituto no realizó depuración interna alguna por motivos políticos y, muy al contrario, se convirtió en “refugio de los científicos depurados”. La siguiente tabla resume la situación de algunas de las figuras más destacadas que encontraron amparo en la institución:
Tabla 3: Figuras Científicas Clave Refugiadas en IBYS Durante el “Exilio Interior”
**CientíficoSituación Previa y AfiliaciónSanción Franquista DetalladaRol y Contribución en IBYSJorge F. Tello (1880-1958)**Director del Instituto Cajal y Catedrático de Histología.Separado de su Cátedra y cargos públicos (1939-1949) por su lealtad a la República.Presidente del Consejo Técnico. Mantuvo la máxima autoridad científica de la empresa, garantizando la continuidad del rigor y la protección de sus colegas.**Francisco Grande Covián (1909-1995)**Fisiólogo, Profesor Auxiliar en la Cátedra de Juan Negrín.Inhabilitado para cargos directivos y de confianza por su cercanía a Negrín.Jefe de la Sección de Vitaminas y Hormonas. Desarrolló una importante labor investigadora, publicó la monografía Las vitaminas y dirigió tesis doctorales.**Enrique Moles (1883-1953)**Farmacéutico, químico y físico de prestigio internacional.Expulsado de su Cátedra y de todos sus laboratorios oficiales.Investigador principal (1943-1953). IBYS le proporcionó un laboratorio donde continuar su trabajo. Publicó artículos clave en la Revista IBYS, que le dedicó una valiente necrológica a su muerte.**Teófilo Hernando (1881-1976)**Catedrático de Terapéutica y Presidente del Consejo Nacional de Cultura.Separado de su cátedra y sometido a un largo proceso de depuración.Asesor científico principal. Tenía una especial autoridad en las publicaciones de la casa, decidiendo sobre su publicación.**Tomás Alday Redonet (1892-1981)**Profesor Auxiliar y Catedrático excedente.Acusado de simpatías con el Frente Popular, su expediente fue finalmente sobreseído.Jefe de la Sección de Farmacología. Mantuvo su puesto de alta responsabilidad en IBYS durante y después de su proceso de depuración.**Faustino Cordón (1909-1999)**Biólogo.(Figura relevante del pensamiento crítico).Encontró en IBYS un espacio para trabajar, publicar y desarrollar una importante labor social, empleando a presos políticos tras cumplir sus condenas.
5.4. La Revista IBYS, una Voz para los Silenciados
La Revista IBYS, cuya publicación se reanudó en 1942, se convirtió en un órgano vital para la ciencia represaliada. Omitiendo las loas obligatorias al nuevo régimen, proporcionó una plataforma de publicación para científicos purgados como Moles y Cordón, asegurando que su trabajo no se perdiera en el silencio impuesto por la dictadura. El homenaje que la revista le dedicó a Tello en 1959, con contribuciones de figuras como Fernando de Castro, fue un acto de reivindicación y un desafío silencioso a la narrativa oficial.
VI. La Culminación de un Proyecto de País: Antibióticos S.A. (1949)
La visión de Tello de una industria farmacéutica nacional y autosuficiente alcanzó su apogeo en 1949. Ese año, IBYS fue un socio fundador clave en la creación de Antibióticos S.A., un consorcio de los principales laboratorios españoles (Abelló, Zeltia, LETI, etc.) para fabricar penicilina en España. Este hito, declarado de “interés nacional” por el propio régimen franquista, revela la paradoja final: el Estado, para un proyecto estratégico, tuvo que depender de una industria en cuyo corazón se encontraba una compañía (IBYS) cuya dirección científica estaba en manos de un hombre al que el propio Estado había purgado. Aunque Tello no figuró directamente en el consejo de la nueva empresa, su posición como máxima autoridad científica de IBYS lo sitúa como una figura central en la estrategia que hizo posible este logro.
En el curso 1949-1950, Tello fue oficialmente restituido en su Cátedra, pero fue una farsa burocrática para tramitar su jubilación forzosa inmediata. Jorge Francisco Tello y Muñoz falleció en Madrid el 28 de septiembre de 1958.
VII. El Legado Perenne de Jorge Francisco Tello
A pesar de la depuración, el legado de Tello demostró ser extraordinariamente resiliente, sobreviviendo a través de sus discípulos, su obra y sus colecciones materiales.
7.1. La Escuela de Anatomopatólogos
Uno de los mayores logros de Tello fue su capacidad para «crear escuela». Aprovechando su formación en Alemania, fundó la que es considerada la «primera escuela española de anatomopatólogos», formando a un nutrido grupo de colaboradores que diseminaron sus métodos por todo el país. Entre sus discípulos más destacados se encuentran figuras clave que aseguraron la continuidad de la investigación histológica: Ramón Martínez Pérez (su discípulo y yerno), Jorge Ramón Fañanás (el propio hijo de Cajal), Luis Rodríguez Illera, Antonio Ruiz Falcó y Pedro Rodríguez Pérez.
Tabla 4: Principales Discípulos de Jorge Francisco Tello y sus Áreas de Especialización

DiscípuloRelación/VínculoÁrea de Especialización****Fernando de CastroColaborador cercano, colega depurado, discípulo de CajalNeurohistología, QuimiorreceptoresRamón Martínez PérezDiscípulo, yerno, sucesor en la cátedra de ZaragozaAnatomía Patológica, HistologíaJuan Miguel HerreraDiscípulo, catedráticoHistología y Anatomía PatológicaJorge Ramón FañanásHijo de Cajal, colaborador de TelloBacteriología, HistologíaLuis Rodríguez IlleraDiscípulo, cofundador de THIRFHistologíaAntonio Ruiz FalcóDiscípulo, cofundador de THIRF, Director de IBYSHistología, Anatomía PatológicaJulio Rodríguez PucholDiscípuloHistología
7.2. El Legado Científico y Material
La producción científica de Tello fue notable, con 54 artículos de investigación y una labor crucial como editor de los manuales de Cajal. Sus hallazgos sobre el neurotropismo orientaron los primeros trabajos de Rita Levi-Montalcini, futura Premio Nobel. Sin embargo, su legado más singular es el material. Además de sus contribuciones al Legado Cajal (cuadernos y 8,000 preparaciones micrográficas), destaca la colección que inició en el Hospital del Rey: 500 piezas anatómicas y 721 fotografías de patologías, meticulosamente documentadas. En el siglo XXI, este archivo se ha convertido en un material de primera línea para estudios genéticos comparativos, demostrando que la ciencia bien hecha puede trascender a sus perseguidores.
7.3. El Legado Industrial y Moral
El legado de Tello no estaría completo sin reconocer su papel como pionero industrial y su integridad moral. Impulsó la autosuficiencia farmacéutica de España desde 1918, una labor que culminó con la producción nacional de antibióticos. Quizás su contribución más admirable fue usar su posición en la industria privada para proteger a sus colegas represaliados, convirtiendo a IBYS en un arca que salvó del naufragio a una parte fundamental de la ciencia española.
Jorge Francisco Tello y Muñoz no es, por tanto, solo una figura trágica; es un héroe indispensable en la historia de la ciencia española. Un líder resiliente que, cuando le cerraron las puertas de la universidad, abrió de par en par las de la industria para asegurar que la llama de la ciencia, la decencia y la lealtad nunca se extinguiera. Su legado, rescatado del olvido, sigue iluminando el presente.
En el homenaje a Santiago Ramón y Cajal publicado por la revista IBYS en un número monográfico de mayo-junio de 1952, puede leerse:
De este grupo de hombres preparados en los tiempos del “Alfonso XIII” procedían los técnicos que intervinieron en la constitución de las dos Entidades que andando el tiempo habían de fusionarse para formar en la primavera de 1929 el Instituto de Biología y Sueroterapia.
A través de ellos, nuestro Instituto ha estado, pues, vinculado directamente, desde el primer momento de su fundación, con la persona y la obra de Cajal…
En principio se orientaron a la producción biológica para utilizar en humanos. En un año el principal obstáculo fue el gran crecimiento alcanzado y la imposibilidad de atender a la demanda; en poco tiempo lo superaron e iniciaron su expansión hacia los mercados portugueses y latinoamericanos.
Hasta ese momento, el laboratorio THIRF había registrado dieciocho sueros y el IBYS setenta y tres.
7.4. Donación del patrimonio bibliográfico de IBYS
En 1993, el patrimonio bibliográfico de IBYS sería donado a la Biblioteca de la Facultad de Farmacia de la UCM, pasando a enriquecer sus fondos con monografías y publicaciones periódicas que abarcan fundamentalmente las materias de Ingeniería química, Toxicología, Farmacognosia, Seroterapia, Vacunas, Insulina, Tuberculosis, Formulación de medicamentos, etc., destacando la rica colección de normas de la Organización Mundial de la Salud.
Estos fondos pasaron a integrarse tanto en la colección de Depósito como en la de Publicaciones Periódicas, aunque un listado específico de los mismos puede ser consultado en los siguientes enlaces:
Libros
Patrimonio bibliográfico de IBYS sería donado a la Biblioteca de la Facultad de Farmacia de la UCMDescarga
Revistas
Patrimonio bibliográfico de IBYS sería donado a la Biblioteca de la Facultad de Farmacia de la UCMDescarga
Conferencia

Exposición “Jorge Francisco Tello y Muñoz (1880 – 1958) Cien años de su ingreso como Académico de Número”
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SIMURG
Dibujo científico de Francisco Tello. / Escuela Cajal, Francisco Tello / Dibujante, Mª. G. Amador.

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