Hay fechas que la ciencia no olvida. En 2014, en el salón del Bal de Printemps de la Fondation IRP en Lausana, un paciente con lesión medular completa se puso en pie y caminó sobre un escenario público. No era una curación: era una prueba de concepto que desafiaba un consenso médico de décadas. Diez años después, en el mismo salón, cuatro pacientes repitieron el gesto.

La plataforma NeuroRestore, codirigida por Grégoire Courtine y Jocelyne Bloch desde el EPFL, el CHUV y la Universidad de Lausana, ha sido el motor de esta transformación. Su trabajo interpela directamente al legado de Santiago Ramón y Cajal, quien fue el primero en demostrar que el sistema nervioso es un tejido vivo capaz de responder, adaptarse y —en condiciones adecuadas— reorganizarse.

NeuroRestore — Interfaz cerebro-médula y estimulación epidural

El dogma que cayó

Durante décadas, el consenso clínico sostuvo que la médula espinal crónica lesionada era tejido muerto más allá del punto de daño. NeuroRestore ha desmantelado sistemáticamente este dogma. Los circuitos lumbosacros responsables de la coordinación muscular durante la locomoción no mueren cuando se interrumpe la conexión con el cerebro: permanecen intactos, dormidos, esperando una señal. La estimulación eléctrica epidural (EES) es esa señal: no sustituye a la médula lesionada, la despierta.

De la estimulación tónica a la codificación espaciotemporal

Las primeras versiones de la EES utilizaban estimulación tónica continua, que funcionaba pero interfería con la propiocepción del paciente. El equipo de NeuroRestore desarrolló protocolos de estimulación espaciotemporal: secuencias que activan segmentos específicos de la médula en el momento preciso del ciclo de marcha, replicando los patrones de disparo naturales. Este refinamiento permitió al paciente Michel Roccati ponerse de pie en un bar y socializar a la altura de los ojos de sus interlocutores.

El estudio STIMO: la plasticidad como prueba definitiva

El estudio STIMO (STimulation Movement Overground) estableció que la EES no es una «muleta» tecnológica. Tras meses de entrenamiento, los pacientes recuperaron movimiento voluntario incluso con el dispositivo apagado: la activación simultánea de la intención cerebral y la respuesta medular desencadena plasticidad dependiente de actividad, reorganizando las conexiones neuronales a través del sitio de la lesión.

El puente digital: cuando el cerebro habla directamente a la médula

La demostración más sofisticada fue la Interfaz Cerebro-Médula (BSI). El sistema utiliza dos implantes WIMAGINE —dispositivos de electrocorticografía inalámbricos— colocados sobre la corteza sensoriomotora. Un algoritmo basado en redes neuronales profundas traduce la intención de moverse en parámetros de estimulación en tiempo real. El paciente piensa en moverse y se mueve. Después de meses de uso, algunos pacientes recuperan movimiento incluso con el sistema apagado, reconstruyendo biológicamente la conexión perdida mediante mecanismos hebbianos.

Más allá de las piernas: el control autonómico

NeuroRestore ha identificado un «punto caliente hemodinámico» en la región torácica inferior de la médula: neuronas preganglionares simpáticas cuya estimulación estabiliza la presión arterial en tiempo real, abriendo una frontera terapéutica que trasciende la locomoción.

El Premio Reina Isabel de Ingeniería 2026 y el camino a la democratización

El otorgamiento del Premio Reina Isabel de Ingeniería 2026 a Courtine y Bloch marca la transición de estas tecnologías al reconocimiento global. En colaboración con ONWARD Medical, el equipo desarrolla portales de calibración automáticos con IA que permiten a clínicos no especializados gestionar los protocolos de estimulación, reduciendo la dependencia de equipos de ingeniería dedicados.

El espíritu de Cajal en la médula despertada

Cuando Michel Roccati se pone en pie en un bar de Lausana, está demostrando algo que Cajal hubiera reconocido de inmediato: que la voluntad —científica y vital— puede ser, en efecto, escultora del propio cerebro. Y de la médula que lo prolonga.

Fuentes y referencias